Entradas

Mostrando las entradas de febrero 14, 2020

Pesadilla

Amanecer un buen día atado a un árbol con lianas suaves y frescas, con los pies descalzos para sentir lo húmedo del pasto. Sentir la brisa mañanera con no más que un calzón de vuelta y media y una camisa sin costuras complicadas ni botones. Tener dos o tres libros a la mano, buenos, que están ahí por casualidad para que te olvides de que existen los periódicos y las maquinas pequeñas con pantallas a colores que dan la hora y que además de eso, traen noticias superfluas de lo que acontece en el mundo, del cual tú no eres el actor, ni siquiera un extra, y que sólo ocupan tu día en divagaciones que no valen la pena. Rehuir a estar atrapado, encadenado a ese tronco, pidiendo un mensaje, una noticia falsa, un tipo de cambio exagerado, o saber de la inminencia de una masacre, para angustiarte, aunque sea un poco, porque has vivido dependiendo de eso desde tu adolescencia, y más en estos últimos años. Pedir auxilio desde esa colina, sin que exista otro ser viviente en kilómetros a la redo

Una linda historia

Escribir una historia linda, linda, linda, casi cursi, para que tus lectores digan: “¡Ah! Paco ha regresado finalmente a sus cabales”. Imaginar que el mundo es azul y rosa y describir con palabras un cuadro precioso con una pradera en tonalidades verde, cubierta de pasto y de yerbitas con cedros y abedules y con brotes aquí y allá de rosales y tulipanes. Al centro de ese cuadro de tranquilidad y calma –bajo unas nubes blancas y un cielo azul puro–, dibujar a detalle una casita rústica, encalada, no pobre; rodeada de vaquillas, de gallinas con su gallo y sus pollitos y de una manada apacible de borregos; con un tejado rojo y con dos ventanas diminutas y coquetas, y con un gato en una de ellas; una casita como las que viste en las caricaturas de Heidi, la niña de las montañas. Saber que tú vives en esa casa, que es la tuya, y que eres un leñador letrado a quien le encanta sentarse a leer a un lado de su chimenea con un café a la mano, y con un perro pinto echado a un lado de su