Yo ya estaba ahí... Antes de que tú llegaras
Yo ya estaba ahí antes de que tú llegaras. Ocupado, sí. Resolviendo el mundo. No te vi, ni me percaté de tu cercanía. Pasaste a mi lado, indiferente. Porque entonces para ti era un transeúnte más, un hombre de la calle. Y no fue en una calle fue en una mesa de un café. Entonces algo se rompió, algo se astilló y los dos volteamos a verlo. ¿Fue la rama de un árbol? ¿Fue una taza que cayó al suelo? Ya no importa, porque a partir de entonces al levantar la vista nuestros ojos quedaron amarrados para siempre.