No te has llevado nada
No te has llevado nada aquí está la sala, la TV, el estéreo, la cama. Está el auto y el refrí, también tu foto sobre el piano. Incluso está parte de tu ropa, algunos de tus libros y tus bras y panties más usadas. Y estoy yo, integro. Creo que no me falta nada... ¡Ah! Maldita. Me has robado el alma.