Receta para sanar de un rompimiento casi más que doloroso... Curitas incluidas
Si usted... Dama o varón, o sus variaciones intermedias, viene de pasar por un rompimiento súbito e inesperado con su pareja, su partner, su peor es nada; o ya tiene meses (incluso años) con esa dolencia que dejan los rompimientos que desmadran el alma... Le tengo aquí una receta que a mí me ha probado ser maravillosa, pronta y efectiva. No. No es el suicidio. Por favor, deje esa opción de lado que la vida es hermosa; aunque a usted le parezca, —de vez en cuando (o casi diario)— vulgar, aburrida y sosa. Cuando se levante y, otra vez, la nostalgia, los recuerdos de ese cuate o de esa chava que usted idealizó como su perfecto match, porque ahí su alma, y más su cuerpo, encontró el solaz, la paz, la tranquilidad, la pasión, el deseo que andaba buscando, o la loquera, lo apasionante, lo locochón y divertido de la vida... Y sabe, está seguro, segura, que como él, ella, no hay ni habrá otro, otra igual, porque no existe; o como dice Ramazzoti... Un'altra te Dove la trovo io? Un'altra...