Hoy no tengo nada de que escribir... Mi mente está vacía
Sí, hoy es uno de esos días que no tengo nada de qué escribir. O más bien, no tengo ni una puta idea sobre qué escribir. Mi mente está vacía y no se le ocurren más que pendejadas. Y como soy un escritor que se jacta de la profundidad de sus escritos, me quedo como tonto sentado frente al teclado de mi compu. Reviso mis últimas dolencias, y no, no vale la pena mencionarlas, a mis más de sesenta y cinco son tantas, tan simples y comunes que no aportan, luego pienso en la reunión de examigos a la que no asistí hoy, y no me lamento. A la mayoría no los he visto en años. Ya sé que al rato en el What´s de excuates, al que me metieron, publicarán las fotos de la cita, y yo me preguntaré: ¿Quiénes son esos vejestorios? Voy a mi novela, leo las primeras veinticinco páginas y no sé cómo agregar más letras que verdaderamente se sientan. Debo ser un estúpido este día para que ni a esa ni a las otras dos les pueda escribir una línea. Sí, sé que hay infinidad de tontos y de estúpidos en el mundo, de...