Déjame escribir una historia para ti...
Déjame decirte que cuando se ama y se entrega el cuerpo y el alma con pasión , queda una marca imborrable dentro de tu cuerpo y de tu corazón; y que esa amalgama pura y genuina, única, que sentiste con ese “alguien”, ya no se volverá a repetir una vez más. ¿Qué tenía él, que no encuentras y no encontrarás en los demás? No era perfecto… No, es más, distaba de serlo. Pero te amaba y te quería con pasión , pasión que se sentía en su mirada, en el roce de sus manos, en su risa y en la forma de conversar y de escuchar; y sobre todo, de cómo te hacía el amor, y de cómo con él, tú hacías el amor. Pero hacer el amor, todos lo hacen y hay quienes son más expertos y quienes se saben más posiciones, formas y trucos; pero no, porque no era la forma ni si era extremadamente guapo, o si su cuerpo era perfecto, o si se movía con fuerza, con ternura y agilidad. Era algo, algo que todavía no alcanzas a describir. Por eso, nunca supiste separar lo que era la intimidad de alcoba y de sexo con la intimida...