No vengas a mi funeral
No vengas a mi funeral No vengas a mi funeral, mujer Porque no quisiera que retumbaran en mis oídos frases tuyas para quedar bien: “Siempre lo amé”. “Nunca lo dejé de querer”. Porque seré capaz de levantarme y desdecirte. Porque esa no fue, ni de lejos, la realidad. Por eso... No vengas a mi funeral, mujer Porque no serás bienvenida, porque el amor, el cuidado y la atención son tres cosas difíciles de ocultar.