Entradas

Mostrando las entradas de julio 23, 2022

Carta de Amor

Carta de Amor —Sin dedicatoria   Ir juntos a redescubrir el infinito. Sentir que la vida se mide en gemes y a pasitos.   Descubrir caminos en tu cuerpo que estaban ahí... Pero que no había visto antes. Sentir las mismas formas, otra vez, distintas.   Acostumbrarse a la monotonía y a la cotidianeidad, como si tuvieran destellos de novedad. Reinventar la rueda y la línea recta con artificiosos juegos de palabras.   Verte de cuando en cuando y de siempre en siempre. Encontrarte y dejarte ir.   Irme lejos como un perro vagabundo y regresar como un gato callejero; reconociendo el mismo plato, la misma mesa, la misma cama.   Saber que no estorbas y que no incomodas.   Hacerte a un lado, sin que sea molestia. Aplicar lo mismo para mí, sabiendo que sí hastío y enfado.   Divagar… Construir sueños y castillos de arena que al más leve soplo de realidades se desmoronan como pirámides de naipes.   Poner piedra s

Juliette Binoche

Je veux vous dire une secrète que j’ai bien gardée tout ma vie. Depuis quarante-deux ans je suis amoureux du Juliette Binoche ; oui, l’actrice française. Et ça veut dire presque toute ma vie mature. Je l’aimée comme personne ne peut pas aimer une autre. Je ne me rappelle pas si je l’aimais depuis que j’ai vu le premier filme d’elle ou le seconde, et je ne me rappelle plus si alors je comprenais le français ou non, ou si c’est pour elle que j’ai décidé de l’apprendre. Vraiment, je suis fou pour elle. Elle est charmante. Il n’a pas personne plus belle dans le monde. Et belle es un mot trop limité à dire pour elle. Elle est le bonheur pur, un éclat de rire ; elle possède une tristesse, une nostalgie très spéciale que j’aime. Elle est simplement parfaite, elle est faite juste pour moi, et je l’aime à mourir. Je suis le gardien de ses jours et de ses nuits, et ma vie n’appartient qu’à elle. Tous les jours je me couche et je me réveille avec son image, elle est dans mes «dreams» ; là-b

Tres Años

Vivir engañando al presente, porque tú ya te has muerto antes. Fue precisamente aquel día en que decidiste ir solo por tu cuenta a explorar los riscos de la montaña, sin avisar a nadie, y sin que nadie notara tu ausencia; cuando después de caminar horas, por brechas, por senderos por ti inventados, alcanzar la cima —exhausto—, mientras te invadía una bocanada de euforia al alzar los brazos, sintiendo el aire que ascendía fresco, chocando contra tu cara y contra el peñasco, ese en que te habías detenido a celebrar en el filo, tu propia victoria, la de ese día; mirando a lo lejos hacía al valle, recorriéndolo con la mirada, como una sábana que suavemente se recoge, siguiéndote con las montañas del otro lado de la sierra; ascender por ellas hasta tocar con la vista el cielo azul, infinito, y pasar a las nubes que estaban calmas. Fue entonces, cuando al extender tus palmas con los dedos abiertos para tratar de alcanzar los cúmulos que estaban sobre tu cabeza —iluso—, como si se tratara