Receta para sanar de un rompimiento casi más que doloroso... Curitas incluidas

Si usted... Dama o varón, o sus variaciones intermedias, viene de pasar por un rompimiento súbito e inesperado con su pareja, su partner, su peor es nada; o ya tiene meses (incluso años) con esa dolencia que dejan los rompimientos que desmadran el alma...

Le tengo aquí una receta que a mí me ha probado ser maravillosa, pronta y efectiva.

No. No es el suicidio. Por favor, deje esa opción de lado que la vida es hermosa; aunque a usted le parezca, —de vez en cuando (o casi diario)— vulgar, aburrida y sosa.

Cuando se levante y, otra vez, la nostalgia, los recuerdos de ese cuate o de esa chava que usted idealizó como su perfecto match, porque ahí su alma, y más su cuerpo, encontró el solaz, la paz, la tranquilidad, la pasión, el deseo que andaba buscando, o la loquera, lo apasionante, lo locochón y divertido de la vida... Y sabe, está seguro, segura, que como él, ella, no hay ni habrá otro, otra igual, porque no existe; o como dice Ramazzoti...

Un'altra te

Dove la trovo io?

Un'altra che

Sorprenda me

Pues no, no lo o la hay, ni lo habrá ni aunque lo intente inventar (como dice Ramazzoti).

Y ya con esa conclusión. Déjese de estar esperando a que él o ella le llame para tener una cita de reconciliación pasional; porque no regresará. Y si regresase (vaya, hace tiempo que no usaba ese tiempo gramatical)... Con el tiempo transcurrido y con ese rompimiento de por medio... Ya no será igual (como tampoco usted ya lo es).

Entonces...

¿Qué queda hacer para sacarlo con picahielo, con pinzas del alma (porque dentro del corazón no está)?... Pues nada. Más que agarrar cada día como si fuera un día fresco (que en realidad lo es), y al mínimo destello de que el pensamiento se desvía recordando como era él, o ella, en la convivencia diaria y en la intimidad... Párese de la cama, no lo piense mucho, dese un baño de agua fría, hágase un rico desayuno (nutritivo sobre todo, escaso, no abundante), arréglese bonito y váyase a trabajar o vea como hoy se va a ganar el pan.

Haga el trabajo de la empresa, del taller, de la oficina, váyase al break de la comida con amigos o amigas, terminé el día.

Al final, repase la lista de pretendientes, de esos, esas, que lo o la han mirado de reojo... que le han dicho que es usted bonita, que han intentado invitarle un café... Porque usted si no es una Miss Universo o un Superman sin capa, no agraciada, horrible, no es.

Deseche las propuestas peores, de acuerdo a su estatus, economía, nivel de estudios y cultural. ¿Cuántos le han quedado? ¿Pocos? dos, tres.

Ahora, suavice el tono y váyalos a ver, écheles una llamada por teléfono, envíeles un mensaje por what´s. Cualquier pretexto es bueno. Hágalo dos o tres veces, por si a la primera no caen.

Si le contestan y le proponen una cita, hágase el, la interesante y no diga pronto. ¡Va! ¿Nos vamos a acostar? Nooo. Aguántese las ganas de conocer a fondo a ese desconocido (a), salga con él o ella dos o tres veces (no acepte de pronto una propuesta indecorosa), que ya habrá tiempo después para eso y más.

Eso hágalo con sus dos o tres candidatos. Llene una tabla de sus primeras citas: ¿Fue limpio, es culto, educado, se sabe expresar? ¿Ha viajado, sabe otro idioma o se queda con cara de what?

Repase qué es lo que a usted le importa, qué es lo que busca en su posible match. Que sea serio, o serio pero informal, que tenga chispa, inventiva, su capacidad para pensar.. ¿O que sea cien por ciento pasional?

¿Sabe bailar o su hobbie coincide con el suyo, es parrandero, fumador y tomador social?

Si eso le va y le acomoda, si usted también es igual, ya le ganó puntos extras y eso podría convertirse en una relación formal.

Sea estricta con su análisis, porque de las dos o tres propuestas, tiene que quedarse con una; quizás no la mejor, pero con quien se acomode más a su carácter, a su mood, a su manera de besar y de abrazar.

¿Cómo va esa tabla? ¿Ha tenido experiencias interesantes, se ha reído, se ha sentido a gusto con uno o una de ellos, ellas? Nooo. Vuelva a empezar.

¿Verdad que ya ni se acuerda de aquel tipo, de aquella tipa que usted creyó que era su match ideal?

Y si todavía se acuerda, redoble sus esfuerzos, sea alegre, emprendedora, echada pa delante, véase y siéntase bonita, guapo, váyase al gym, que verá que así, si usted no encuentra el match ideal; de seguro... Él, ella, lo, la, vendrán a buscar.


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